Ir al contenido principal

Desarrollo de la oferta gastronómica en cadenas hoteleras

 El desarrollo de cualquier carta debe ser un trabajo en equipo, con diferentes visiones y sumando aportaciones de maitre, chef, equipo comercial y de marketing y dirección. El consenso es el primer paso para conseguir una carta de éxito.

Para defender un proyecto, y una carta obviamente lo es, hay que ser partícipe, estar implicado, sentirlo como propio. En el proceso de elaboración de la carta, siempre, hemos de escuchar diferentes puntos de vista. Y en el resultado final, todos y cada uno de los que han participado, han de ver alguna de sus aportaciones o propuestas reflejada.

El director de AyB será el coordinador de ese trabajo, marcando el sistema, las pautas y negociando, con todos, el resultado final. Debe establecer, con claridad, las líneas maestras, que son estratégicas y resultado del análisis de toda la información, pero dejando el detalle a su equipo.

Un chef ha de sentir su carta, crearla, probarla, disfrutarla, en definitiva, defenderla en el día a día. Lo mismo con un buffet o con cualquier sencillo aperitivo que salga de su cocina. Y así se lo hemos de transmitir. Se sentirá mucho más responsable y sin duda, más motivado.

Exactamente igual hemos de actuar con un jefe de sala, gerente de ayb o maitre. Dejémosle un papel principal en la confección de la carta de vinos de sus restaurantes. Será un reto para ellos y estarán motivados para hacerla funcionar, por vender, además en el proceso aprenderán y se formarán más en vinos.

El director de ayb dará indicaciones sobre número de referencias, de DO, de variedades, definirá el ratio de cálculo del precio de venta, de los distribuidores homologados, pero dejará el detalle a su equipo. Así sentirán la carta como propia.

Hay grandes cadenas de restauración y también cadenas hoteleras, en las que todo se decide de una forma corporativa. Periódicamente reciben los hoteles cartas con precios y fichas técnicas de producción. En las cocinas de esos hoteles simplemente ejecutan, montan platos. Normalmente falta pasión en esas cartas, faltan detalles, falta el orgullo del que la ejecuta.

La oferta gastronómica de una gran cadena hotelera ha de ser completa, variada y amplia. Para ello, cuanto más talento y creatividad, mejor. Cuantos más profesionales participen en su creación, mejor será.

Comentarios

Entradas populares de este blog

  El Maitre ¿una especie en peligro de extinción? En mis primeros años de profesión tuve la suerte de trabajar y aprender de grandes Maîtres. Maestros en adivinar cómo hacer feliz a cada cliente, perfectos anfitriones, directores de sala que con una mirada sabían mover al equipo de jefes de rango, camareros, commis (si, si, antes había toda este equipo en un comedor y cada uno tenía una función), en unos minutos limpiaban un lenguado, pelaban una naranja, encendían un puro o flambeaban unos crêpes suzette... Ahora es prácticamente imposible, encontrar en el mercado un réchaud, un artilugio antes siempre presente en cualquier restaurante y hoy objeto de museo. Y desde luego, cuando vi salir de cocina el steak tartar ya preparado supe que todo estaba perdido... Las razones de la falta de vocaciones, de maitres profesionales son muchas: el chef estrella, la orientación profesional en las escuelas, la poca valoración en las empresas, etc Sin duda el sector no puede permitirse en absolu...

Consideraciones previas, reflexiones

 Siempre hay diferentes caminos para llegar a un mismo lugar. No el más rápido es el mejor, ni tampoco lo es el más fácil. Si puedo elegir, siempre tomaré el más bonito, el más divertido, el que me haga sentir mejor y ser más feliz. Lo que es innegociable es conseguir el objetivo, lograr el éxito, y hacerlo con honestidad y valores. La voluntad de logro, la sana ambición, son valores muy positivos en un directivo. Hubo un momento en mi carrera, cuando era más joven, en el que me di cuenta de que, ante todo, debía intentar hacer el bien, no herir ni dañar gratuitamente a otros y que era muy gratificante, el ayudar a los demás y hacerlos mejores. Nada se gana siendo un ogro, un tipo duro sin escrúpulos. El tiempo enseña. Es posible, que, en algún momento, las circunstancias hagan que, aquel que está ahora a tus órdenes, esté en posición de decidir o influir muy mucho en tu futuro, en lo que va a ser de ti. Es muy reconfortante el intentar que todos, compañeros y equipo, se sientan a ...